sábado, 31 de diciembre de 2011

Siria, ¿los observadores no siguen el guión?

Después de que las declaraciones de los observadores de la Liga Árabe no resultaran útiles como excusa para la intervención "humanitaria" de la OTAN, comienza su linchamiento.

"El jefe de los observadores de la Liga Árabe en Siria, el general sudanés Mustafá Dabi, considera que la situación en Homs “parece tranquilizadora por el momento”. Dabi ha declarado a la agencia Reuters que el lunes “había calma y no se produjeron enfrentamientos”. “No hemos visto tanques, pero sí algunos vehículos blindados”, añade, precisando que la investigación acaba de comenzar." El Pais, 28-12-2011

A partir de ahí, comienzan los titulares que anuncian la amenaza de que el jefe de estos observadores sea llevado a la Corte Penal Internacional, acusado de crímenes contra la humanidad.



(El Mundo, 29-12-2011)



Me recuerda al caso de David Kelly, observador de las Naciones Unidas en busca de las armas de destrucción masiva en Irak. David Kelly se acabó suicidando en circustancias más que sospechosas después de informar sobre la no existencia de dichas armas.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Siria: "pacíficos manifestantes" abren fuego contra autobus civil. (No te pierdas este video)

El video que presento a continuación es dramático, porque es otra clarísima prueba de que vivimos en un mundo paralelo de información falsificada, y además nos dirigimos a una Tercera Guerra Mundial. (¿Cómo veríamos lo que ocurre en Siria si en lugar de allí ocurriera en el Pais Vasco, por ejemplo?)





Syria - "peaceful demonstrators" opening fire on a bus full of civilians





No conozco ningún medio de comunicación nacional que siquiera mencione la posibilidad de que lo de Siria (igual que Libia antes) es en realidad el socavamiento de un estado soberano por parte de la oligarquía que quiere gobernar el mundo. La misma a la que se refieren Julio Anguita e Iñaki Gabilondo en las entradas anteriores.

Otra prueba fue el artículo en el ABC.es de Daniel Iriarte el 17 de diciembre pasado, donde (de pasada) se reconoce que la CIA pagó más de 200.000 dólares a rebeldes a sueldo para comenzar una revolución en Libia. Los mismos "revolucionarios" que ahora se desplazan a Siria como francotiradores matando civiles cuyas muertes se achacan después al ejército. Es la creación desde la nada, de un motivo para que sea necesaria una intervención "humanitaria" de la OTAN. Es siempre el mismo juego.

Todo esto con la complicidad de medios "progresistas" como el periódico español de internet "periodismohumano" cuyas noticas van totalmente alineadas con los intereses de esos mismos oligarcas, y manteniendo la imagen de "izquierdas" en los asuntos más complejos de resolver, donde la opinión pública ya tiene una opinión formada. Encontraremos multitud de artículos sobre la pena de muerte en USA pero ninguno sobre el dinero que el Congreso USA destina a desestabilizar paises del Tercer Mundo y a derrocar presidentes elegidos democráticamente. Es como criticar a Pinochet (sobre todo después de su retiro) pero NUNCA mencionar a Kissinger. Todo esto lo hace periodismohumano con artículos en colaboración con Amnistía Internacional y Human Rights Watch. 

En resumen, de lo que se trata es de mantener el status quo del Imperio por los siglos de los siglos, aprovechando para quitar aquí o allí a los jefes de gobierno que no se comportan como las marionetas que quiere la oligarquía. Mientras, a la población se la distrae con unas cuantas ONGs (no todas, desde luego) que no consiguen arreglar el problema, por mucho que se "esfuerzan". Y nadie termina de entender por qué el mundo va cada vez peor, en lugar de ir mejorando poco a poco, y las noticias de los medios, nos hacer llegar a la conclusión de que la culpa la tiene la corrupción en el Tercer Mundo, y que es un problema que casi no tiene remedio...("estos pobres africanos son así")

Cuando comprobamos que Amnistía Internacional se encuentra entre las organizaciones promovidas por la NED (National Endowment for Democracy, tapadera de la CIA) y Human Rights Watch está financiada mayoritariamente por el especulador (atacante al euro) y megamagnate George Soros (ver página 17), entoces todo el entramado cobra sentido y cuadra como los engranajes de un reloj. Es todo un montaje en que cada uno de los actores cumple con un papel: AI y HRW están en la parte más básica del engaño y sirven como coartada última del sistema. A continuación van los medios, incluidos los progresistas estilo periodismohumano. Y por último la OTAN remata el trabajo.

Otro ejemplo de lo que nunca vemos en la prensa:



Syria - "peaceful demonstrators" kill civilians and policemen


Julio Anguita. Asistimos a la muerte de la democracia.


Iñaki Gabilondo se da cuenta. Somos súbditos.

El fin de la democracia

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La Tercera Guerra Mundial ha comenzado

Traduzco un artículo de Wayne Madsen que explica los acontecimientos que se han vivido y aún se están viviendo en varios países del planeta.

El Pentágono ya ha declarado la Tercera Guerra Mundial y ni el Presidente Barack Obama ni el Congreso han cumplido con sus obligaciones constitucionales para aprobar el empleo del poder militar americano para la guerra. Uno podría pensar que los Estados Unidos han externalizado la guerra. En este momento, la Tercera Guerra Mundial está ocurriendo en dos continentes - Asia y África - con dos otros - Europa y Sudamérica - apareciendo en el horizonte. Hoy, las guerras se planifican por el grupo del 1% de la oligarquía que, usando ONGs, cadenas televisivas, think tanks “sin ánimo de lucro”,  y empresas de relaciones públicas, pueden declarar la guerra a otras naciones sin una sola declaración de ningún empleado del gobierno.

La guerra simétrica ya no es una opción para las élites globales. Las Guerras Mundiales I y II afectaron severamente las inversiones de muchas de las familias de la élite global como consecuencia de la destrucción de ciudades, fábricas, ferrocarriles, puertos, y otras infraestructuras. Las guerras coreana, vietnamita, árabe-israeli y de Irak, fueron asuntos sucios que también afectaron desfavorablemente a los mercados y destruyeron infraestructuras valiosas. La Guerra Fría nunca acabó siendo una guerra nuclear debido a la doctrina de destrucción mutuamente asegurada (Mutually Assured Destruction, MAD), donde se cumplía que un primer ataque nuclear por el Este o por el Oeste supondrían la total aniquilación de ambos bandos, junto con el resto del mundo. Incluso un ataque occidental militar sobre China tendría resultados desastrosos para los atacantes, especialmente si China tomara represalias con un contraataque nuclear que borrara la Séptima Flota estadounidense y sus bases asiáticas navales, incluyendo Okinawa y Guam. Las élites requerían un nuevo tipo de guerra: guerra asimétrica - el empleo de tácticas de guerra no convencional, incluyendo guerra de la información, actores no gubernamentales, activistas y "quintas columnas".




Totalmente financiada por el mega magnate de los hedge-funds George Soros y sus interlocutores de la Agencia Central de Información (CIA), nuestra guerra mundial se tuvo que ensayar, como cualquier otro nuevo producto. Las revoluciones con "tema" (de color) se probaron en el mercado, primero en Serbia, y luego en Ucrania, Georgia, y Kirguizstán, para expulsar los gobiernos problemáticos que no quisieron seguir los dictados de los verdaderos controladores, no-elegidos, del destino financiero y político del mundo.

Las élites globales establecieron gobiernos pro-occidentales y pro-Unión Europea, formados por un pequeño número de individuos financiados por Soros y otras agencias no gubernamentales creadas por la élite, (Council on Foreign Relations, Bilderberg Group, Trilateral Commission, Freedom House, U.S. Institute of Peace, y otros, financiados y apoyados por las familias Rothschild, Rockefeller, Mellon,) que se establecieron en Belgrado, Kiev, Tbilisi, y Bishkek. Estos nuevos gobiernos no fueron elegidos, pero asumieron el poder como consecuencia de revoluciones "de color", una nueva manifestación de guerra no convencional.


Los ejércitos, la marina, y las fuerzas aéreas no tendrán que enfrentarse en campos de batalla y teatros de guerra. Uno simplemente tiene que insertar a provocadores y quinta columnistas dentro de la capital del país objetivo, de la prensa, de los partidos políticos y en la infraestructura de la sociedad civil, para derrotar al gobierno fuera del proceso normal político y sustituirlo por un nuevo gobierno que se someta a los deseos de los bancos centrales y oligarcas globales

El principio de la guerra asimétrica mundial se dio en Belgrado, Serbia cuando Otpor - un movimiento de resistencia serbio dedicado al derrocamiento del régimen de Slobodan Milosevic - lanzó la primera revolución con “tema”. El símbolo de Otpor era un puño apretado, un emblema que reaparecería en el futuro en otras capitales desde Kiev a El Cairo. Otpor recibió la financiación masiva de una red de fundaciones occidentales, incluyendo el Open Society Institute de George Soros, la National Endowment for Democracy y varias ONGs financiadas por la Unión Europea íntimamente ligadas a las operaciones de ingeniería democrática de Soros.

El guión usado para Otpor en Serbia y por organizaciones similares en el derribo de los gobiernos de Georgia en la Revolución Rosa, de Ucrania en la Revolución Naranja, y de Kirguizstán en la Revolución Tulipán, fue desarrollado por el profesor de la Universidad de Massachusetts Gene Sharp, el fundador de la ONG basada en Boston, Albert Einstein Institute, que entrenó a activistas de Otpor en campañas de resistencia populares diseñadas para  derrocar gobiernos, democráticamente elegidos o no. Los provocadores formados por el Albert Einstein Institute lanzaron campañas de resistencia populares en el mundo entero con el objetivo de substituir gobiernos no dispuestos a seguir el dictado de las élites Occidentales. Fuerzas de oposición internas, todos acólitos de Sharp, por ejemplo Kmara, que ayudó a poner al prooccidental y proisraelí Mikheil Saakashvili en Georgia; Pora en Ucrania que empujó al pro-OTAN Viktor Yushchenko a la presidencia; y KelKel en Kirguizstán que substituyó a Askar Akayev por el corrupto Kurmanbek Bakiyev.

El efecto de dominó de las revoluciones de color hizo que los serbios ayudaran a derrocar al gobierno georgiano, después serbios y georgianos acudieron a Kiev para expulsar al gobierno ucraniano, y georgianos y ucranianos se vieron directamente implicados en la insurrección de Bishkek. Los neo-conservadores y Sharp copiaron una idea de los comunistas cuando lucharon cuadros comunistas contra capitalistas y fascistas en guerras civiles extranjeras, por ejemplo, la Guerra Civil Española o los conflictos en África y Sudeste de Asia.

Sharp era un ex-alumno del Center for International Affairs, organización ligada a la Universidad de Harvard, también abreviada CIA, lo que no es una coincidencia. Harvard y la Agencia Central de Información de Langley, Virginia, han mantenido una relación cercana durante mucho tiempo. De hecho, Sharp nunca estuvo interesado en la voluntad del pueblo que desea definir su propio futuro, sino que puso en práctica la teoría de la guerra asimétrica - vencer enemigos empleando fuerzas que socaven el país sin la exigencia de luchar contra ejércitos extranjeros y sin la destrucción masiva asociada con tal acción

Muchas de las tácticas de Sharp han sido vistas en práctica en muchos objetivos de guerra asimétrica. Estos incluyen la creación de la idea de una revolución con éxito incluso si no la hay. Ejemplos de la propaganda de Sharp y su táctica de desinformación son el uso de medios de comunicación controlados por Occidente, como Fox News que mostró un clip vídeo de vandalismo griego contra los recortes económicos como si fueran  manifestantes antigubernamentales en Moscú, o AlJazeera que utilizó un video de manifestantes pro-democracia contra el régimen de Barheim (apoyado por USA y Arabia Saudita) como si fuera la represión sangrienta del gobierno sirio.

El fomento del apoyo extranjero es otro elemento clave de la táctica de guerra asimétrica de Sharp. El control virtual ejercido por Soros sobre Human Rights Watch después de que el multimillonario financiara con 100 millones de dólares al grupo es un ejemplo. La ONG de derechos humanos ha sido la vanguardia de la denuncia de las "atrocidades" cometidas por el régimen de Qaddafi en Libia, pero permaneció mucho más silenciosa sobre las  atrocidades de rebeldes libios contra negros libios y africanos, así como contra seguidores de Qaddafi. Human Rights Watch tiene además un cómplice poderoso en el Tribunal Penal Internacional, que miró a otro lado cuando la CIA, y los rebeldes apoyados por Qatar y Arabia Saudí cometieron las matanzas.

Otra táctica de Sharp es la de buscar el cambio fuera del sistema electoral. Esta táctica fue evidente en la Revolución Naranja de 2004 en Ucrania, donde los resultados de las elecciones fueron rechazados, y en las recientes elecciones al parlamento ruso, donde grupos supervisores de las elecciones como Golos, financiados por Soros y neocons de USA rechazaron los resultados y usaron cómplices como el antiguo presidente soviético Mikhail Gorbachov para pedir la anulación de las elecciones. La injerencia con la misma metodología de Sharp y Soros también se puede ver en las candidaturas presidenciales del oligarca ruso y propietario del equipo de baloncesto New Jersey Nets,  Mikhail Prokhorov y el apoyo al veterano manifestante moscovita Alexei Navalny por organizaciones de propaganda occidentales como el Christian Science Monitor (ahora conocido como  “Christian Zionist Monitor”)

Sharp y Soros coinciden en pedir el empleo de internet, fax y redes sociales como Facebook y Twitter por  las fuerzas de oposición para avanzar en su objetivos.

En las siguientes fases de la tercera guerra mundial, los guerreros asimétricos del Pentágono y su actores secundarios no gubernamentales seguirán levantando el calor en el Mundo árabe, con las revoluciones en Libia, Siria, Túnez, Yemen, y Egipto, después de un principio algo inestable que vio el avance de grupos Islamistas, a los que se tratará de controlar más cercanamente por occidente y la OTAN. Las elecciones rusas y un decrecimiento de la economía china, con la aparición en medios rurales del descontento entre la creciente clase media China, aparecen como oportunidades adicionales para los promotores de la tercera guerra mundial. La muerte repentina del líder de Corea del Norte Kim Jong Il ha dado lugar a una señal dada por el Washington Post (a sueldo de Soros y la CIA) para un incremento de las operaciones de las redes sociales en el reino ermitaño de Asia.

Myanmar, las provincias chinas de Tíbet y el Turquestán Este, el Líbano, Irán, Argelia, Sudán, Zimbabue, Venezuela, Nepal, Bielorrusia, Ecuador, Bolivia, Paquistán, Laos, y los dos Congos también presentan oportunidades para los arquitectos de la Tercera Guerra Mundial. Los que procuran ampliar el control americano, elitista y global del planeta entero no descansarán hasta que cada acre de tierra se encuentre bajo el firme control de los oligarcas de Wall Street, los espías de la CIA y los cárteles globalistas de negocio y familias.






domingo, 25 de diciembre de 2011

Ypres, Bélgica, 24 de diciembre de 1914, Christmas Truce

Se conoce como Tregua de Navidad a un breve alto el fuego no oficial que ocurrió entre el Imperio Alemán y las tropas británicas estacionadas en el frente occidental de la Primera Guerra Mundial durante la navidad de 1914. La tregua comenzó en la víspera de la Navidad, el 24 de diciembre de 1914 cuando las tropas alemanas comenzaron a decorar sus trincheras, luego continuaron con su celebración cantando villancicos, específicamente Stille Nacht (Noche de paz). Las tropas británicas en las trincheras al otro lado respondieron entonces con villancicos en inglés.



 
Ambos lados continuaron el intercambio gritando saludos de Navidad los unos a los otros. Pronto ya había llamadas a visitas en la tierra de nadie, donde pequeños regalos se intercambiaron : whisky, cigarrillos, etc. La artillería en esa región permaneció silenciosa esa noche. La tregua también permitió que los caídos recientes fueran recuperados desde detrás de las líneas y enterrados. Se llevaron a cabo ceremonias de enterramiento con soldados de ambos lados del conflicto llorando las pérdidas juntas y ofreciéndose su respeto. En un entierro en la Tierra de nadie, soldados británicos y alemanes se reunieron para leer un fragmento del Salmo 23:

El Señor es mi pastor, nada me falta.
Sobre pastos verdes me hace reposar,
por aguas tranquilas me conduce.
El Señor me da nueva fuerza,
me consuela, me hace perseverar.
Me lleva por el buen camino,
por el amor de su nombre.
Aunque camine por un valle oscuro
no temeré mal alguno porque Él está conmigo.

La tregua se propagó hacia otras áreas, y hay muchas historias — algunas quizá apócrifas — de partidos de fútbol entre las fuerzas enemigas. Hay cartas que confirman que el resultado de uno de esos juegos fue 3 a 2 a favor de Alemania.

En muchos sectores la tregua sólo duró esa noche, pero en algunas áreas duró hasta el año nuevo, e incluso hasta el mes de febrero.

La tregua ocurrió a pesar de la oposición de los niveles superiores de los ejércitos. Anteriormente un pedido hecho por el papa Benedicto XV de una tregua entre las partes en guerra había sido desoído.

Los comandantes británicos John French y Sir Horace Smith-Dorrien juraron que una tregua así nunca volvería a permitirse (sin embargo ambos habían dejado el mando antes de la Navidad de 1915). En los años subsiguientes se ordenaron bombardeos de artillería en la víspera de la festividad para asegurarse de que no hubiera más reblandecimientos en medio del combate. Asimismo las tropas eran rotadas por varios sectores del frente para evitar que se familiaricen demasiado con el enemigo. A pesar de esas medidas hubo encuentros amigables entre soldados, pero en una escala mucho menor que la de los encuentros del año anterior.

Feliz Navidad!

sábado, 24 de diciembre de 2011

La "No Violencia" al servicio del Imperio?

Copio un artículo de Pascual Serrano en Rebelión donde reseña el libro de Domenico Losurdo en el que se revisan las ideas y la figura de Gandhi. Es curioso y sospechoso que un líder del independentismo del Tercer Mundo como Gandhi haya sido ensalzado por el mundo occidental, con películas, etc. Es posiblemente el único líder de este tipo del que se habla sin críticas negativas que equilibren su imagen. Y estas cosas no ocurren por casualidad. Posiblemente lo que muestra Losurdo en su libro sean algunos de los motivos para que esto ocurra.

Después de regenerar la figura de Stalin (Stalin. Historia y crítica de una leyenda negra, El Viejo Topo), el filósofo italiano Domenico Losurdo vuelve a sacudir con su irreverencia impecablemente documentada y argumentada los patrones históricos preestablecidos, ahora desmitificando la figura de Gandhi. Para comenzar deja en evidencia ese manido recurso de quienes dicen estar en contra de todo tipo de violencia, Losurdo comparte una tesis ya defendida por Alfonso Sastre según la cual si renegamos de la violencia de todo Estado es que negamos el Estado y si denunciamos la violencia de todos los movimientos y organizaciones no estatales estamos solo condenando al más débil. Su objetivo con este libro será “mostrar los dilemas, 'traiciones' decepciones y auténticas tragedias con que ha tropezado el movimiento inspirado en el ideal de la no violencia”. Así, Losurdo desmonta el mito pacifista de Gandhi y repasa el compromiso del apóstol indio en el reclutamiento de ciudadanos de su país para el ejército británico en la Primera Guerra Mundial, incluso su iniciativa de unirse a los británicos en sus acciones armadas para sofocar los levantamientos de las colonias zulús en África, lo que muestra que no era tan pacífico ni tan rebelde contra la metrópoli. Ya desde su presencia en Sudáfrica, el objetivo de Gandhi era incorporar a los indios en el grupo social de la élite blanca más que combatir el racismo, como bien muestra el autor en las citas que reproduce de los textos de Gandhi.
Sgt. Maj.Gandhi with the volunteers of the 2nd Indian Stretcher Bearer Corps during the Zulu uprising, in 1906 South Africa

Frente a una violencia revolucionaria, reivindicada por Marx, Engels o Lenin, que se enfrenta a la explotación y que condena la Primera Guerra Mundial al considerarla como una matanza de trabajadores contra trabajadores, Gandhi busca el reconocimiento del fuerte poniéndose de su lado. Es lo que Losurdo presenta como la dicotomía cooptación/emancipación. Gandhi, en un primer momento, junto con los laboristas ingleses e italianos, “reivindica la cooptación de la clase obrera en la clase dominante en Occidente, aunque ello signifique avalar guerras y violencias sangrientas en perjuicio de los pueblos coloniales. Una postura que Engels y las corrientes más radicales del movimiento socialista rechazan de lleno”. Una vez comprobado que su estrategia no sirvió y el imperio británico sigue humillando y marginando a sus compatriotas comienza a enfrentarse a la opresión de la raza blanca, condena la industrialización occidental, reivindica la superioridad moral de la India (ahimsa), presenta a Dios de su parte y termina liderando un nacionalismo religioso. De este modo Gandhi incorpora el martirio a su forma de lucha (“Quien pierda su vida, la ganará y quien intente salvarla, la perderá”). Mientras el partido de Lenin lucha con la convicción de actuar en consonancia con la irresistible corriente de la historia, el partido de Gandhi está convencido de poseer la ayuda divina. Tal y como sucede con los feyahidines, la violencia/no violencia de la lucha de Gandhi es, ante todo, una misión moral que se verá premiada con la salvación eterna. Política y religión irán indisolublemente unidas. Su carisma y heroísmo serán su principal patrimonio que le legitiman como líder, de ahí la conmoción social que provocan sus ayunos de protesta.

No acaban aquí la revelaciones audaces de Losurdo sobre Gandhi, encontraremos el ruralismo fascista del líder indio que le lleva a simpatizar con Mussolini (“salvador de la nueva Italia”, “muchas de sus reformas me atraen”) y sus agresiones a Abisinia y Etiopía (“sólo puedo rezar y confiar en que haya paz”). Más tarde se verá su indecisión a apoyar a los aliados contra el nazismo (“no deseo la derrota de Gran Bretaña, pero tampoco la derrota de los alemanes”,”Roosevelt y Churchill son tan criminales como Hitler y Mussolini”).

Losurdo denuncia que los constructores de las historia “han erigido al líder indio en apóstol y mártir de la no violencia frente a los héroes de los movimientos revolucionarios por la emancipación de los pueblos coloniales; y así, inopinadamente, Gandhi se convierte en la antítesis de Mao, Ho Chi Minh, Castro y Arafat”.

Otro mito que desmonta Losurdo es la supuesta eficacia de la “no violencia” de Gandhi en el logro de la independencia de la India. Al fin y al cabo la descolonización de la India se hizo en pleno proceso de descolonización mundial con un imperio británico agotado por la guerra mundial, incluso Irlanda mediante su sangrienta guerra logró la independencia veinticinco años antes. El miedo a repetir esa experiencia, en opinión de Losurdo, es lo que hizo a Inglaterra reconocer la independencia de la India.

No es Gandhi el único “pacifista” que Losurdo desmitifica, también explica cómo Hannah Arendt aplica diferente tabla de medir a la violencia judía contra el nazismo y la de los pueblos coloniales y los negros contra sus opresores.
Otro líder de la no violencia cuya trayectoria ha sido tergiversada por la historia es Martin Luther King. Según nuestro autor, la ideología dominante elogia y canoniza al primer King, al que aspira a conseguir que los negros sean partícipes del “sueño americano”, pero condena al olvido al líder afroamericano que condena el racismo blanco de Estados Unidos y la guerra colonial de Vietnam y expresa su admiración por líderes negros comunistas.

Para terminar Losurdo destapa la farsa en torno al depositario de la herencia pacifista de Gandhi, el Dalai Lama. Mientras se nos presentan el budismo y los monjes tibetanos como sinónimo de no violencia y el comunismo como sinónimo de expansionismo y violencia, Losurdo destapará el pasado de genocidio y exterminio a manos del V Dalai Lama, la teocracia feudal con la que dominaron el Tíbet, los grupos tibetanos adiestrados, armadas y equipados con material bélico de Washington, el racismo y las vocaciones de limpieza étnica de los Dalai Lama, el culto que el Tercer Reich reservaba al Tíbet.

El repaso de estos falsos mitos promovidos por el poder que tiene como estrategia presentar a los rivales de Occidente como la reencarnación de la violencia y a sus amigos como los nuevos "Gandhis", lleva a Losurdo a denunciar las nuevas políticas de subversión y manipulación de la opinión pública internacional a través de las denominadas “revoluciones de colores”. Es decir, promover rebeliones artificiales mediante el odio religioso, étnico o cultural; financiar grupos minoritarios que activen estas maniobras, magnificar su apoyo popular en los medios de comunicación y establecer paralelismos entre sus líderes y los mitos no violentos consolidados por la manipulación de la historia. Así, la “no violencia”, antes arma de los débiles, se transforma en un arma más a disposición de los poderosos y prepotentes que, incluso desde fuera de la ONU, están decididos a imponer la voluntad del más fuerte. Ahora la proclamación del ideal de no violencia coincide con la apoteosis de Occidente, que se erige en garante de la conciencia moral de la humanidad y se considera autorizado a provocar desestabilizaciones y golpes de Estado.
Losurdo, Domenico. “La cultura de la no violencia”. Península. 2011. Traducción de Helena Aguilà



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